miércoles, 18 de agosto de 2010

CUBA: Nace un gigante de ébano


Harold Iglesias

La presea de plata del luchador Abraham Conyedo en los 100 kilogramos del estilo libre, como parte de los I Juegos Olímpicos de la Juventud en Singapur, ratifica el criterio de los especialistas que lo comparan tempranamente con el extraclase grequista monarca estival y tres veces rey del orbe, Mijaín López.

Abraham Conyedo.

Conyedo, muy ligado desde pequeño a las disciplinas de combate —se inició en el boxeo en su natal Villa Clara y no fue hasta los 12 años que pasó a los colchones de lucha— no tuvo piedad ante sus rivales del grupo B. Doblegó con idénticos 3-0 al indio Satywart Kadian y al canadiense Parmvir Dhesi, y logró pizarra de 3-1 frente al sudafricano Andries Schutte.

¿Sus argumentos? Como él mismo confesara, su constante movilidad e incesante ataque arriba, y la tirada del tackle como técnica favorita.

Ya en la final Conyedo, quien tenía como único aval previo su cetro en el clasificatorio continental de Monterrey, sucumbió 0-3 ante el azerí Ali Magomedabirov, pleito que marcó el cierre de los gladiadores antillanos en el país del sudeste asiático y el fin de la jornada en la sala 404 del Centro Internacional de Convenciones, sede de la disciplina.

Excelente saldo el de dos metales plateados y un cuarto escaño con tres exponentes, señal de que en un futuro el deporte de las llaves y los agarres seguirá siendo clave para Cuba en eventos múltiples.